Título original: Silk. Dirección: François Girard. Países: Canadá, Italia y Japón. Año: 2007. Duración: 112 min. Género: Drama. Interpretación: Michael Pitt (Hervé Joncour), Keira Knightley (Hélène Joncour), Alfred Molina (Baldabiou), Kôji Yakusho (Hara Jubei), Mark Rendall (Ludovic), Miki Nakatani (Madame Blanche). Distribuidora: TriPictures. Estreno en España: 19 Marzo 2008.

Sinopsis: El pícaro comerciante francés Baldabiou sostiene entre sus dedos un velo tejido con hilo de seda japonés. Cuando la epidemia de pebrina —la enfermedad del gusano de seda que atacó a los huevos en los criaderos europeos a mediados de 1860— se extendió a ultramar, incluso los huevos de países tan lejanos como África y la India se vieron infectados y todo el comercio europeo de seda parecía condenado a desaparecer. Para continuar con su lucrativo comercio, Baldabiou decide enviar al joven oficial militar Hervé Joncour a una peligrosa misión en Japón, separándolo durante meses de Hélène, su encantadora esposa.
Francia, con un cine que se traiciona a sí mismo, demuestra una vez más que la senda que tomaron sus megaproducciones hace años no han deparado una consecuente mejora de oficio sino una incipiente afición al desperdicio, sobre todo de material literario como el que se trataba en la adaptación de este libro.
“Seda”, convertida aquí en un apaño a lo Danielle Steele, aparece narrada como de lejos. Como si los encargados de adaptarla hubieran notado que había algo en la novela que no han podido concretar y, superficialmente, hubieran intentado describirlo a base de alarde fotográfico y actores sacados de la revista “Bravo”.
“Seda” ya la adaptó - sin saberlo - Wong Kar Wai en sus últimas películas, u otros tantos más aptos que los que firman esta película larguísima para una novela tan corta. ¿A qué viene tanto encanto metido con calzador? Ah sí, para los que siguen blandiendo la cualidad técnica de la fotografía en exteriores exóticos como presunto garante de la calidad de una obra global como la que pretende ser este filme.
Creo que esta pelicula daba para mas, no se supieron aprovechar a sus actores, si se trata de drama ellos lo llevaron a la exageracion, osea esta dramatica, para llorar!…yo me quede como diciendo..y luego??? que mas? que sigue? eso fue todo?, lo unico que me gusto fue la parte final lo que dijo la chica en su carta, eso fue lo mas triste, el engaño y la espera de alguien mas cotidiano que comun como lo era su esposo, pero bueno ya que mas hacer, los paisajes eran lindos.
Sinceramente, lo confieso: con ese fracaso tan estrepitoso que ha sido, me esperaba algo verdaderamente temible… y tampoco es para tanto: se deja ver, pero se olvida al segundo siguiente. Puede sonar terrible, pero visto lo visto lo que hay en cartelera…
Un saludo!
me encantó la fotografia, sobre todo de lugares tan exóticos, una palicula más de tantas. El actor principal aburrido ,inexpresivo.
me olvidé en mi comentario anterior deciros que la música es buenísima como todo lo de Sakamoto.
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Algunas novelas provocan un ligero, pero inmediato, efecto rechazo, bien porque todo el mundo las recomienda, bien porque el único calificativo que parece unirse a sus páginas es “bonito”. “Seda”, de Alessandro Baricco, al margen de su valor literario, es una de ellas, como también refleja esta adaptación cinematográfica.